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El Viejo Santos, líder histórico de la MS-13 salvadoreña, está detenido en Guatemala desde abril

El gobierno del presidente Nayib Bukele liberó a finales de 2021 a Moisés Humberto Rivera Luna, el Viejo Santos de la Normandie Locos, uno de los pandilleros salvadoreños con deudas pendientes ante la justicia estadounidense. El pasado 19 de abril fue detenido en Mixco, en Guatemala, casi por casualidad, y podría recuperar su libertad a inicios de agosto.

Moisés Humberto Rivera Luna, uno de los líderes históricos de la MS-13 en El Salvador, está en prisión preventiva en Guatemala desde el 19 de abril de 2022. El Ministerio Público confirmó a No-Ficción que el veterano líder de la Mara Salvatrucha está siendo investigado por un delito menor (encubrimiento impropio), y que la audiencia en la que se determinará si debe ir a juicio está programada para el 5 agosto en Mixco, populosa ciudad del área Metropolitana de Guatemala.

Conocido en la estructura criminal salvadoreña con el alias de Santos o Viejo Santos, Rivera Luna recuperó la libertad en El Salvador a finales de 2021, tras cumplir una condena de 25 años por homicidio agravado, y fue liberado con discreción, a pesar de ser uno de los liderazgos de la MS-13 que está en el radar del gobierno de Estados Unidos desde hace más de una década.

En junio de 2013, cuando el Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyó a la filial salvadoreña de la Mara Salvatrucha en su listado de Organizaciones Criminales Transnacionales –junto a la Camorra, Los Zetas, la Yakuza, etcétera–, fueron seis los pandilleros salvadoreños a los que Washington dirigió su dedo acusador; el Viejo Santos es uno de los seis.

Apenas tres semanas antes de su detención, el nombre del Viejo Santos apareció en una investigación periodística publicada en InSight Crime como uno de los pandilleros salvadoreños con deudas pendientes en Estados Unidos, pero que fue liberado por la administración del presidente Nayib Bukele en el contexto de la negociación que su gobierno mantuvo bajo la mesa con las tres pandillas principales que operan en el vecino país: MS-13, Barrio 18 Sureños y Barrio 18-Revolucionarios.

Moisés Humberto Rivera Luna, el Viejo Santos de la Normandie Locos, uno de los pandilleros salvadoreños con deudas pendientes ante la justicia estadounidense. Foto PNC

“A finales del 2021 quedó en libertad Moisés Humberto Rivera Luna, alias ‘Viejo Santos’, según entrevistas con cinco pandilleros que han hablado con él fuera de la cárcel. También es perseguido por las autoridades estadounidenses y considerado el mandamás de la clica Normandie Locos”, se detalla en el reportaje de InSight Crime.

Este es el mismo líder histórico de la MS-13 –cumplió 53 años el 5 de mayo– que lleva privado de libertad casi tres meses en Guatemala.

El Viejo Santos, el pasado 19 de abril, fue detenido en Mixco, en Guatemala, casi por casualidad, y podría recuperar su libertad a inicios de agosto.

La detención

Vestido con una camisa a cuadros celeste y blanco, chores también cuadriculados –blanco y café–, botas negras tipo militar, sus lentes y una mascarilla blanca que le cubría la mitad del rostro, así fue presentado el Viejo Santos por la Policía Nacional Civil ante los medios guatemaltecos congregados la mañana del 19 de abril, en el municipio de Mixco en Guatemala. A policías y fiscales les dijo que su taka era el Moica Santos.

“Iba de viaje para Estados Unidos; solamente”. Fueron las únicas palabras que el Viejo Santos dedicó a los reporteros que cubrieron su detención, mientras trataba de acomodarse –esposado– en la cama del picop policial que compartía con otro pandillero salvadoreño detenido en el operativo y una escalera metálica plegable que la Policía usó para ingresar.

La casa donde fue arrestado está en la aldea Lo de Coy, en la Zona 1 de Mixco, el segundo municipio más poblado del departamento de Guatemala. Se trataba de un pequeño apartamento pintado de blanco ubicado al fondo de un terreno con piso de tierra, con un ingreso ubicado detrás de unos portones metálicos.

El Viejo Santos estaba en compañía de dos jóvenes de 19 años, presentados también por las autoridades como integrantes de la MS-13. Se trata de Carlos Adonay Romero Rosales, alias Boyca, y de Dora Alicia Sandoval García, alias Seca, originarios de los municipios salvadoreños de Mejicanos y Santa Ana, respectivamente.

Al momento de su detención tenían tres armas (dos de calibre 9 mm y la tercera, calibre 40), 71 balas calibre 9 mm y 20 de calibre 40, cinco celulares, dos básculas digitales de las usadas para pesar porciones de droga, tres tolvas, una bolsa con droga (no se especifica qué droga) y dinero en efectivo (Q1,030 en billetes de diferentes denominaciones y un billete de US$20).

“Ellos pertenecen a la clica Hollywood Locos Salvatrucha de la Mara Salvatrucha. Precisamente esta persona, Moisés Humberto Rivera, es el líder de una de las clicas. Él es quien da órdenes, y hay un homie de 19 años que está con él que se presume que es el soldado o gatillero de esta estructura criminal”, dijo aquella mañana a los periodistas presentes Erwin Monroy, el vocero de la Policía Nacional Civil.

En realidad, el Viejo Santos no tiene nada que ver con la Hollywood Locos. Santos se brincó en la Normandie Locos (NLS), una de las clicas históricas de la MS-13, que debe su nombre a que comenzó a operar en uno de los cruces de la Normandie avenue, en Los Ángeles.

En el expediente fiscal del llamado caso Jaque –que hace un lustro fue uno de los más sonados que las autoridades salvadoreñas abrieron contra la MS-13–, el Viejo Santos aparece perfilado como “fundador de la clica Normandie en Estados Unidos”, y como responsable en esa época (2017) del funcionamiento de la NLS en el departamento de Ahuachapán, fronterizo con el departamento de Jutiapa, en Guatemala.

El Viejo Santos fue deportado de Estados Unidos a su país de nacimiento en la década de los noventa, y su liderazgo resultó clave en la expansión de la Normandie Locos en El Salvador. Según el Sistema de Información Penitenciaria (SIPE) de El Salvador, Rivera Luna fue encarcelado en mayo de 1999 y condenado a 25 años de cárcel por homicidio agravado, condena que terminó de cumplir el 12 de septiembre de 2021.

A pesar de haber cumplido su condena en El Salvador, el gobierno de Estados Unidos mantiene bajo señalamiento al Viejo Santos de ser un actor clave en el desarrollo que la MS-13 tuvo a finales de la primera década de este siglo en la Costa Este, sobre todo en el área de Maryland y Washington. Fue acusado por el Departamento de Justicia de ser quien ordenó distintos asesinatos en territorio estadounidense, entre otros delitos.

A pesar de haber cumplido su condena en El Salvador, el gobierno de Estados Unidos mantiene bajo señalamiento al Viejo Santos de ser un actor clave en el desarrollo que la MS-13 tuvo a finales de la primera década de este siglo en la Costa Este. Foto PNC

En prisión preventiva

Édgar Morales, fiscal de sección adjunto de la Fiscalía contra el Delito de Extorsión, del Ministerio Público de Guatemala, explicó a No-Ficción que Rivera Luna y los dos jóvenes que lo acompañaban están en prisión preventiva por el delito de encubrimiento impropio, por las de armas de fuego y la droga que hallaron en la casa. La audiencia intermedia para determinar si serán ligados a juicio está agendada para el 5 de agosto, en un juzgado de Mixco.

Según el artículo 475 del Código Penal de Guatemala, la pena contemplada por ese delito oscila entre una multa de Q50 y un máximo de cuatro años de cárcel. 

“En el caso de Moisés Humberto Rivera, se ha logrado establecer que, al parecer, tiene algunas órdenes de extradición pendientes por unos casos tanto en El Salvador como en Estados Unidos, pero hasta el día de hoy nosotros no tenemos ninguna información de por qué delito puede ser y qué juzgado los está requiriendo”, respondió Morales.

La captura de Rivera Luna, de hecho, fue una casualidad. El fiscal Morales dijo que ese 19 de abril, el Ministerio Público y la PNC hicieron 16 allanamientos en distintas viviendas de la Zona 1 de Mixco, un área en donde hay presencia tanto de la MS-13 como del Barrio 18. Ese día se buscaba desarticular a un grupo de extorsionistas de la MS. Sin embargo, revisaron esa casa –que no estaba entre las 16– porque informantes de las autoridades les avisaron de que encontrarían armas y drogas.

La detención tuvo cobertura mediática (notas en televisión, radio, diarios y medios digitales), pero nadie parece haber reparado en que ese hombre de 53 años presentado como el Moica Santos era en realidad el Viejo Santos, uno de los pandilleros salvadoreños que más quebraderos de cabeza ha dado a Washington, en Estados Unidos, en las más de cuatro décadas de historia que acumula ya la pandilla MS-13.

Hasta la fecha, tanto la administración Bukele en El Salvador como la administración Joe Biden en Estados Unidos han guardado silencio tanto sobre la liberación del Viejo Santos a finales de 2021 como sobre su enigmática detención en abril de 2022 en Guatemala.

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