En el newsletter de esta semana analizamos los rumores de injerencia de Estados Unidos en la elección de magistrados de la Corte de Constitucionalidad. Un lobby pagado por empresarios guatemaltecos, llamadas a diputados y una conferencia de prensa de Bernardo Arévalo para pedir respeto al proceso han colocado la disputa por la Corte en el centro del pulso político. ¿Qué hay detrás de estos movimientos y qué se sabe realmente hasta ahora?
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Hoy hablaré de Estados Unidos. No de la desastrosa guerra en la que nos ha metido a todas atacando Irán, ni de Venezuela ni de Cuba ni del petróleo ni del ICE y la captura y expulsión de migrantes.
De lo que quiero hablarles hoy es de la supuesta intromisión de EE.UU. en las elecciones a la Corte de Constitucionalidad en Guatemala. De lo que llevó el pasado lunes a una conferencia imprevista del presidente Bernardo Arévalo para pedir a los gringos que, porfa, respeten el proceso. “Nos hemos enterado de que se está intentando aparentar que la embajada de EE.UU. en Guatemala está pidiendo el voto a favor de candidatos que no son íntegros, como Roberto Molina Barreto y Consuelo Porras”, dijo el presidente.
Lo que forzó a John Barrett, Encargado de Negocios y actual responsable de la embajada de Estados Unidos en Guatemala,a decir, a través de la cuenta de X de la embajada, que Estados Unidos “respeta los procesos guatemaltecos” pero que no permitirá “la contaminación de narcotraficantes ni del crimen organizado”.
Para este tema hablé con varias fuentes que me pidieron anonimato. También conversé con el ex candidato presidencial e integrante del partido Cabal, Roberto Arzú, quien me dijo que podía citarlo. Pero quiero poner las cartas sobre la mesa, mucha de esta información no tiene pruebas reales, y desde el anonimato se pueden divulgar rumores. Así que les cuento, hasta el momento, lo que se sabe.
La elección de la CC y la batalla por el 3 a 2
Actualmente se desarrolla el proceso de elección para la Corte de Constitucionalidad. Para designar a sus magistrados existe un sistema de contrapesos: una magistratura la elige el presidente, otra el Colegio de Abogados, otra la Corte Suprema de Justicia, otra el Consejo Superior Universitario de la USAC y la última el Congreso de la República.
Ya fueron electos los magistrados por el CSU, por el Colegio de Abogados y por la CSJ. Se logró que ni Consuelo Porras ni Leyla Lemus llegaran a la CC por la USAC. Y el CANG eligió a una magistrada, Astrid Lemus, comprometida con la lucha contra la impunidad. La CSJ eligió como titular a la actual magistrada Dina Ochoa (cercana al pacto pro-impunidad). El presidente, parece bastante claro, no elegirá a una magistrada o magistrado que favorezca la corrupción. Y en este punto el Pacto de Corruptos necesita alinear la Corte y asegurar un 3 a 2, como te contamos en otro newsletter.
Para ello, la magistratura electa por el Congreso es clave. Y, al parecer, se están gastando una millonada en influir en Estados Unidos para lograr su objetivo. Según información publicada, existen dos lobbys que están intercediendo en este sentido en Guatemala. Uno de ellos se coordina con Roger Stone, en Estados Unidos, y el otro, mediado por Rodrigo Arenas, con la empresa Corcoran, está liderado por el ex alcalde republicano Esteban Bovo.
Lobby convence a EEUU de que Rony López no es una buena opción
Según la información obtenida para este texto, la semana pasada el Congreso de la República había logrado los apoyos para designar como magistrado titular a Rony López, actual magistrado suplente de la Corte de Constitucionalidad. López tiene una larga trayectoria vinculada al sector justicia, en la que ha sido, entre otros cargos, magistrado de apelaciones y secretario general del MP en la primera administración de Consuelo Porras. Parecía que hacia ahí iban los tiros. “Sí, se miraba ese consenso”, me dijo en una llamada telefónica Roberto Arzú. Esto, al menos hasta el jueves, me indicó otra fuente.
Y, ¿qué pasó, entonces? Ahí entró en escena el lobby de Bovo. Este, liderado en Guatemala por Rodrigo Arenas y Álvaro Arzú, comenzó su trabajo para convencer a la embajada de Estados Unidos de que Rony López estaba vinculado al narcotráfico. Y que la mejor salida para la magistratura por el Congreso de la República sería Roberto Molina Barreto, actual magistrado de la CC.
Molina Barreto lleva ya 20 años en la CC. En el último reportaje de No Ficción, “Molina Barreto, benefactor de Ríos Montt y Pérez Molina, favorito del Congreso a la CC”, contamos que, en resumen, es un aliado del sector empresarial y sin mucha simpatía por los derechos humanos. En 2013 fue, desde su cargo como magistrado, una pieza clave para lograr la anulación de la condena a Efraín Ríos Montt por genocidio.
El actual magistrado también votó en contra de retirar la inmunidad al ex presidente Otto Pérez Molina cuando fue acusado con pruebas contundentes por el caso de defraudación aduanera La Línea. Y más tarde concursó como vicepresidenciable electoral junto a Zury Ríos, la hija del dictador.
Bueno, pues, supuestamente, Estados Unidos se habría decantado por Molina Barreto; es decir, si se me permite la licencia, por una candidatura más cercana a la impunidad que a la lucha por los derechos humanos.
Pero, ¿cómo llegaron hasta aquí? A través de un lobby. Según documentaron tanto Plaza Pública como El Observador, un grupo empresarial liderado por Rodrigo Arenas firmó un contrato con la firma Corcoran & Associates Inc.
En el lobby impulsado por República Media Group (de República GT y Rodrigo Arenas), según un documento de febrero de este año, fue asignado como lobista Esteban Bovo, exalcalde de Hialeah, Florida, y amigo cercano del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio. La esposa de Bovo es la principal asesora para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado.
Este lobby, según detalla el reportaje de Plaza Pública, estaría buscando que EE.UU. le devuelva el visado a la fiscal general Consuelo Porras, señalada en la Lista Engel de grandes corruptos, y también que sea incluida en el listado de seis aspirantes a fiscal general.
Pero también parece que es este mismo lobby de Rodrigo Arenas y Estevan Bovo el que trató de intermediar con la Embajada de EE. UU. en Guatemala para que disuadieran a los congresistas de votar por Rony López y hacerlo por Roberto Molina Barreto. Y, además, para que Porras fuera electa como magistrada de la Corte de Constitucionalidad por la CSJ. (Algo que, como sabrán, no se logró, y finalmente optaron por Dina Ochoa, también ampliamente cuestionada por sus resoluciones)
Álvaro Arzú habría llegado a cabildear a la embajada
En esta jugada sale a la cancha el diputado del Partido Unionista Álvaro Arzú Escobar. Según la información que logré recabar, fue el mismo Álvaro Arzú quien llegó a Cayalá (donde se encuentra actualmente la embajada de Estados Unidos) a interceder a favor de Roberto Molina Barreto.
Le pregunté por esta información a Roberto Arzú: “Dicen que fue su hermano quien llegó a la embajada”. “Sí, es cierto, mi hermano Álvaro, tristemente, es hoy, no solo el portavoz del Pacto de Corruptos, sino su líder”, me dijo.
“Él (Álvaro) es el interlocutor entre el Pacto de Corruptos y el empresariado grande en Guatemala. Y, por ende, él ha sido de los encargados, junto con Rodrigo Arenas, de que, vía ellos, los recursos de este empresariado vayan a pagarse con el dinero mal habido del Pacto de Corruptos a personas de lobbying en Estados Unidos para que generaran confusión. Y se generara desinformación y manipulación alrededor de esto”, me dijo.
En noviembre de 2025, Roberto Arzú integró el partido Cabal como secretario de Formación Política. Álvaro, es el líder del partido Unionista, fundado por su padre. Ambos, recuerden, son hijos del exalcalde y expresidente Álvaro Arzú.
Embajada habría vetado a Rony López
Lo que Arenas y Álvaro Arzú habrían llegado a informar, o a “desinformar” a la embajada, es que Rony López tiene vínculos con el narcotráfico. Actualmente no existe ninguna información que establezca relaciones del magistrado suplente con estructuras de trasiego de sustancias ilícitas.
Supuestamente, habrían relacionado a Rony López con el narcotráfico a través del diputado Luis Aguirre, jefe de bancada y líder del partido Cabal. Hasta la fecha, Luis Aguirre, ingeniero agrónomo y ganadero, tampoco ha sido vinculado oficialmente al narcotráfico. Aunque en este sentido, sí existe información, aún vaga, que apunta a posibles vínculos. La más notoria fue el reconocimiento a un grupo de ganaderos en el Congreso, donde figuraba “Ché Manuel”, quien estuvo condenado a 11 años de prisión en EE.UU. por narcotráfico.
Le pregunté directamente a Roberto Arzú sobre la intermediación de Luis Aguirre a favor de Rony López. “En ningún momento ha sido una imposición del Partido Cabal ni de Luis Aguirre, sino que era un consenso de una alianza que mirábamos como la mejor persona, y lo seguimos viendo”, me dijo. Y sobre la relación de Aguirre con el narcotráfico agregó: “ (Aguirre) Lo ha dicho abiertamente, si tienen algo contra él, que se lo digan abiertamente. Pero si no, ¿por qué permitir que un lobby también destruya el prestigio de otra persona?”.
Una vez el lobby consiguió que la embajada se posicionara en contra de Rony López, está habría cabildeado entre las diputadas y diputados, según fuentes de operadores que participaron las últimas semanas en las negociaciones el Congreso.
El periodista Juan Luis Font dijo ayer en el programa ConCriterio que había consultado con siete diputados procedentes de todas las tendencias. “Y todos coinciden en lo mismo: en mensajes, llamadas y certeza de parte de ellos de que serían castigados por la embajada de EE. UU. de no votar a favor de Roberto Molina Barreto”, dijo Font.
Le pregunté a Roberto Arzú por esta información: “La injerencia de la embajada, según cuentan varios diputados, es que llamaban a decir que Rony López estaba vetado. Algunos dicen. A Cabal nunca lo llamó. A los diputados de Cabal nunca. O sea, por eso no te puedo dar fe de eso, pero es lo que decían algunos”.
Aunque Luis Aguirre puso en su cuenta de X: “Yo no me voy a dejar intimidar por llamadas ni por reuniones en apartamentos, con supuestos y sé quién soy y voy a defender la soberanía de Guatemala”.
Las fuentes consultadas también me indicaron que otro de los motivos era ideológico, que el lobby habría convencido a la embajada del riesgo de que surgiera una CC “de izquierda” y que esta podría abrirle la puerta a China. Este argumento es bastante improbable, como ustedes sabrán si siguen la historia de Guatemala.
Rumores de apoyo a Consuelo Porras desde la embajada
Este mismo lobby también habría tratado de que la Corte Suprema de Justicia votara por Consuelo Porras como magistrada de la CC. Juan Luis Font también lo dijo: “Tres Fuentes cercanas a la CSJ de que existía exactamente la misma idea entre los magistrados, que Consuelo Porras estaba protegida por la embajada y pedían que fuera nombrada magistrada de la Corte de la Constitucionalidad”. Esto no sucedió, votaron por Dina Ochoa.
“Te voy a contar puros chismes”, me dijo una persona cercana al Congreso: “El embajador llegó a la CSJ para pedir la elección de Consuelo Porras”. “Se cree que el embajador responde a un asesor de la Casa Blanca y no responde al Departamento de Estado”, me dijo. Esta información fue confirmada, también desde el anonimato, por otras tres fuentes.
John Barrett, es necesario acotar, aún no fue nombrado oficialmente embajador por el Departamento de Estado, su cargo es el de Encargado de Negocios, aunque actualmente es el responsable de la embajada de Estados Unidos en Guatemala.
Entre tanto, Stephen McFarland, exembajador de EE.UU, dio declaraciones a Emisoras Unidas en esta misma vía: “EE. UU. tiene un aparato de toma de decisiones de seguridad nacional y política exterior bastante debilitado. Y, a veces, una parte del Gobierno hace algo sin que lo sepa el resto del Gobierno. (…) Creo que es una oportunidad, sobre todo para EE. UU., de tratar de entender qué es lo que se quiere alcanzar en Guatemala y a costo de qué”.
De momento, no ha salido ningún diputado a decir que recibió una llamada de la embajada, tampoco ningún magistrado. Como pasa muchas veces en Guatemala, todo se queda en chismes, rumores y fuentes confidenciales.
Pero sí hay tres hechos claros: que Bernardo Arévalo dio ayer una conferencia de prensa vinculando a la embajada con la candidatura de Roberto Molina Barreto, que la embajada respondió que no se estaba metiendo en las elecciones, y que el Congreso de la República retrasó su elección para magistrado de la CC.
Ayer en la tarde, la CC admitió un amparo en contra del Congreso, por haber cancelado “irregularmente” la sesión plenaria en la que estaba agendada la elección de la CC. ¿Otra jugada del lobby? Esperemos que los gringos, entre tanto misil, respeten el estado de derecho de Guatemala.