En casa de Eitán Julián Alvarado conviven dos formas de malnutrición: la desnutrición aguda y la obesidad. Una combinación cada vez más frecuente en Guatemala.
Esta fotogalería forma parte del especial “Vidas vulnerables en tierra fértil“, un proyecto que analiza la desnutrición aguda infantil en la costa sur de Guatemala. A través de una investigación y siete historias familiares, el proyecto recorre las causas de esta crisis.
Eitán Julián Alvarado García vive en la colonia El Esfuerzo, en el municipio de San Felipe, en Retalhuleu: una zona urbana con transporte regular y cercana a comercios, escuelas y hospitales.
En septiembre de 2025, Eitán tenía un año y dos meses y se estaba recuperando de una desnutrición aguda moderada.
Nació por cesárea programada a los ocho meses de gestación porque su madre, Brenda Verónica García, sufrió de preeclampsia, una complicación grave del embarazo caracterizada por presión arterial alta y que puede dañar tanto a la madre como al bebé.
Eitán nació con bajo peso y tuvo que estar internado en el hospital 15 días. Su madre cuenta que siempre ha sido frágil, que sufre resfriados frecuentes y que por eso no sube de peso y le cuesta caminar. “Todavía está muy aguadito y se va para abajo”, dice.

Brenda Veronica García tiene 43 años y seis hijos.
Explica que de joven era delgada, pero que comenzó a ganar peso con sus embarazos.
Cuando le hicieron la cesárea de Eitán, según cuenta, le dijeron que la herida no iba a cerrar por ser gorda, pero luego se curó sin problema.
Brenda no tiene derecho al IGSS, pero en el centro de salud le dan gratis enalapril, un medicamento para controlar la tensión arterial.
También le han recomendado que acuda a una nutricionista para que le ayude a bajar de peso. Pero en el centro de salud, la nutricionista disponible solo atiende a niños.

La coexistencia de desnutrición y obesidad o sobrepeso en un mismo individuo, familia o comunidad es lo que se conoce como doble carga de la malnutrición. Y es un problema creciente en Guatemala.
Casos como los de la familia de Eitán son cada vez más frecuentes en el país: niños con desnutrición aguda, criados por madres con sobrepeso u obesidad, que en el futuro, es posible que ellos mismos sufran sobrepeso.
No hay estadísticas recientes. Pero según los últimos datos de obesidad disponibles, en el año 2015, casi el 64% de las mujeres en edad fértil (entre 19 y 49 años) del municipio de San Felipe tenían sobrepeso y obesidad. Una cifra muy similar a la mayor parte de los municipios de la costa sur, que presentan todos tasas por encima del 60%.

Brenda vive con su esposo y sus hijos en una casa hecha de bloque y lámina.
Su esposo es carpintero. No tiene un salario fijo, depende de los muebles que le encarguen. Ella, cuando puede, trabaja para otras familias haciendo oficios domésticos, aunque, según cuenta, no le gusta porque gana muy poco –Q40 por todo el día de trabajo– y no le dan almuerzo.
Brenda le da el pecho a Eitán y le prepara tortas de brócoli y papa, una receta de su invención. Dice que “el pollo se lo tira”, así que trata de darle a su hijo otros alimentos saludables.
Esta fotogalería forma parte del especial “Vidas vulnerables en tierra fértil“, un proyecto que analiza la desnutrición aguda infantil en la costa sur de Guatemala. A través de una investigación y siete historias familiares, el proyecto recorre las causas de esta crisis.
