NARRATIVA – INVESTIGACIÓN – DATOS

Retrato de Ian Cabrera Vicente, a los diez meses de edad luego de haber enfermado de cálculos renales, su peso era de 13 libras.

Una niña vestida de angelito

Ian Gael Cabrera está enfermo. No es el único bebé de su familia que ha tenido problemas de salud graves.

Esta fotogalería forma parte del especial “Vidas vulnerables en tierra fértil“, un proyecto que analiza la desnutrición aguda infantil en la costa sur de Guatemala. A través de una investigación y siete historias familiares, el proyecto recorre las causas de esta crisis.

Ian Gael Cabrera vive en el municipio de San Sebastián, muy cerca de la cabecera departamental y de algunos de los principales atractivos turísticos de Retalhuleu, como el parque de diversiones Xetutul, del IRTRA.

El pequeño enfermó a los cinco meses. Su familia lo llevó al hospital de Quetzaltenango, donde le detectaron cálculos renales. El doctor que lo atendió allí le dijo a su madre que ese problema de salud  era “por herencia”, aunque ella no conoce a alguien en su familia que haya sufrido esa dolencia antes. 

A los 10 meses Ian pesaba tan solo 13 libras .

Cuando le visitamos en septiembre de 2025, Ian tenía un año y dos meses y se estaba recuperando de una desnutrición aguda severa. El médico que lo diagnosticó en Quetzaltenango también tiene consulta privada en Retalhuleu. Cada una de sus consultas le cuesta a la familia entre Q500 y Q700. 

Mientras Darlin María Vicente sostiene a su hijo Ian con un brazo, con el otro recibe una moneda de un cliente por la compra de un dulce en su venta improvisada frente a la casa de sus suegros.
Darlin María Vicente sostiene a su hijo Ian, mientras recibe una moneda por la venta de tortillas. Foto: Edwin Bercián

Darlin María Vicente, la madre de Ian, vive con sus suegros, pero trabaja todos los días con su madre y algunas de sus hermanas y sobrinas. Venden tortillas –tres a Q1– frente a una escuela primaria. 

Ella prepara fresco de frutas (chilacayote, horchata…) para vender junto con las tortillas. Cuenta que elaborar la jarra le cuesta unos Q80 y si consigue venderlo todo obtiene Q110: Q30 treinta de ganancia por día de trabajo.

Darlin María Vicente, de 27 años, sostiene a su hijo dentro de la vivienda de sus suegros, desde donde vende limonada y dulces en un pequeño puesto ubicado en la acera frente a una escuela. Foto: Edwin Bercián / No Ficción.
Darlin con su hijo Ian, quien en septiembre de 2025 se estaba recuperando de una desnutrición aguda severa. Foto: Edwin Bercián

El esposo de Darlin María trabaja como ayudante de albañil y gana entre Q50 y Q60 por día. En ocasiones se va a San Marcos y Quetzaltenango en busca de trabajo. 

Los días que Darlin María lleva a su hijo al especialista se va por la mañana y no regresa hasta la tarde, con lo que ese día no puede trabajar en su venta y aportar a la economía familiar.

María Nolasco de 65 años, permanece sentada mientras moldea con sus manos la masa para hacer tortillas y venderlas a tres por un Quetzal. Foto: Edwin Bercián
María Nolasco, de 65 años, tortea sentada en la sala de su casa. Moldea a ciegas la masa para hacer tortillas. Foto: Edwin Bercián

María Nolasco Mejía, la abuela de Ian y madre de Darlin María, tiene 65 años y es ciega desde su último embarazo. Dice que “solo ve bultos” y por eso tortea  sentada, junto a algunas de sus hijas y nietas, en una habitación llena de humo en la que cuesta respirar y los ojos arden. 

María Nolasco tuvo diez hijos de los que solo le quedan seis. El año pasado perdió también a una de sus nietas, un bebé de año y medio. No sabe de qué murió, solo que la niña se enfermaba frecuentemente de tos o diarrea y que tuvo fiebre. 

En la pared de la casa hay una foto suya vestida de angelito.

María Nolasco, abuela de Ian, permanece sentada mientras hace las tortillas para la venta. Foto/Edwin Bercián
La jarra amarilla que usa Darlin María para vender fresco de frutas. Arriba, varias fotos familiares, entre ellas la de un bebé que falleció. Foto: Edwin Bercián

El terreno donde han construido la casa de lámina en la que vive y trabaja la familia no es en propiedad, pagan una renta mensual a la municipalidad. 

San Sebastián presentó las tasas de desnutrición aguda infantil más altas de todo el departamento en el año 2024. No está entre los municipios más pobres de Retalhuleu, pero sí es uno de los más desiguales según los últimos datos disponibles.

Esta fotogalería forma parte del especial “Vidas vulnerables en tierra fértil“, un proyecto que analiza la desnutrición aguda infantil en la costa sur de Guatemala. A través de una investigación y siete historias familiares, el proyecto recorre las causas de esta crisis.

Algunas prendas de ropa tendidas a la orilla de la carretera que conduce hacia Retalhuleu, donde prevalecen plantaciones de caña de azúcar. Foto/Edwin Bercián

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