El 13 de agosto, Guatemala conmemora el Día Nacional del Maíz, una fecha fijada por el Decreto 13-2014 para honrar al grano como Patrimonio Cultural Intangible de la Nación.
Reivindicar el origen del maíz es un acto de memoria, defensa del territorio y resistencia de los pueblos que han resguardado este legado a lo largo de los siglos.

A lo largo de la historia, las comunidades han realizado prácticas para conectarse con el espíritu del maíz.
En Chaquijyá, Sololá, antes de la época de lluvia, organizan ceremonias espirituales para conectar con la esencia de las semillas y hablar con el maíz sagrado para pedirle permiso antes de sembrar. Además de su significado espiritual, esta celebración tiene un fuerte carácter cultural y político.

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Popol Wuj
En la traducción y edición poética del Popol Wuj de Luis Enrique Sam Colop, el maíz ocupa un lugar central no sólo como sustento, sino como entidad sagrada, símbolo de renacimiento y materia constitutiva de la humanidad.

“Sólo fueron mazorcas amarillas
mazorcas blancas su carne;
sólo de masa de maíz fueron las piernas
los brazos humanos;
los de nuestros padres primigenios.
Fueron cuatro los humanos creados,
sólo masa de maíz fue utilizada
en la creación de sus carnes”.
Popol Wuj, cap. 4, Sam Colop.
Sin permiso no hay cosecha – Manäq jëch’ atoq mana k’utujta q’ij

