Con motivo del Día Internacional del Libro, decidimos hacer una pausa en el flujo de la información para volver la vista a nuestras bibliotecas personales. Les preguntamos a los integrantes de nuestro equipo: ¿Qué libro de autoría guatemalteca ha dejado una huella en tu forma de ver el país o de entender la condición humana?
El resultado es esta lista diversa: una selección que atraviesa el manga, la novela histórica, el realismo crítico y la narrativa contemporánea. Son lecturas que nos han dado respiro cuando la realidad abruma y que hoy compartimos con ustedes como una invitación a explorar el talento de las letras nacionales.
1. Alguien bailará con nuestras momias, de Arnoldo Gálvez

“Recomiendo a Arnoldo Gálvez Suárez siempre que puedo. Y ahora lo haré con su libro Alguien bailará con nuestras momias. Se trata de tres relatos que son tanto una exploración en la naturaleza humana como un retrato fidedigno de la historia de la Guatemala reciente. Hay narcos, nuevos ricos, candidatos a diputado, pero también racismo, bullying escolar, amor, celos, relaciones extramaritales, y una historia familiar atravesada por la muerte de una madre. Es una ficción no ficción que te engancha. Es muy bueno”.
Carolina Gamazo.
2. MINE SHOOT, de editorial manga

“MINE SHOOT es una propuesta editorial guatemalteca de Manga que incluye narrativas complejas y contextos culturales locales. La publicación recopila propuestas de autores nacionales e incorpora historias de ficción que pueden atravesar lo fantástico -magia, cyborgs, demonios- como alusiones a la cosmología de los nahuales de los pueblos originarios. Las ediciones se leen de izquierda a derecha y cuentan con tres volúmenes publicados. Entre los autores se encuentran: Nik Sic, Kuroi Sora, K.M. Morales, Kairi Shibat, JANS -Daiki, Hugo Portillo y Victor Bolaños”.
Oswaldo J. Hernández.
3. No te apresures en llegar a la Torre de Londres porque la Torre de Londres no es el Big Ben, de Eugenia Gallardo

“Título de nombre kilométrico de Eugenia Gallardo, autora guatemalteca, que puede ser leído tanto como una colección de 52 cuentos cortos o como una novela corta secreta que hilvana un viaje fantástico. Esta obra también puede ser disfrutada como un ejercicio de imaginación, un juego de la memoria donde se fusionan los tópicos de los cuentos infantiles con la gramática de los sueños. Parte del propósito de la niña protagonista de conocer el Big Ben del título, confundido con la Torre de Londres, para luego recorrer mares, desiertos, sueños y nubes, todos territorios de una memoria literaria”.
Bill Barreto.
4. Con pasión absoluta, de Carol Zardetto

“Me gusta recomendar libros por lo que significaron en un momento y lugar precisos. Leí Con pasión absoluta en una etapa en la que necesitaba encontrarme en Guatemala y, sobre todo, comprenderla. Esta atrapante novela de Carol Zardetto me sumergió en la memoria histórica de un país convulso, desde una mirada femenina. Irene y sus mujeres fueron, en aquel momento, como esas amigas inagotables que desde la ternura te ayudan a entender el mundo”.
Magui Medina.
5. Los jueces, de Arnoldo Gálvez

“Es una novela corta de Arnoldo Gálvez Suárez, un reconocido escritor y periodista guatemalteco. El relato explora las profundas huellas de la violencia, la culpa, la descomposición social y la moral de doble cara en Guatemala. Expone las contradicciones de una sociedad que juzga mientras es cómplice”.
Christian Rossell.
¿Por qué celebramos este día?
El Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor se celebra cada 23 de abril por una razón profundamente simbólica en la historia de las letras. Esta fecha, impulsada por la UNESCO desde 1995, conmemora el fallecimiento de tres grandes pilares de la literatura universal: Miguel de Cervantes, William Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega, quienes partieron en la misma fecha en el año 1616.