Los 48 Cantones de Totonicapán y la Alcaldía Indígena de Sololá protestaron en el Centro Histórico para exigir medidas ante el alza del costo de la vida, el impacto de la sequía en el campo, la Ley del Agua y el alza de los combustibles.
Tres años después de liderar las manifestaciones en defensa de la democracia en Guatemala, los 48 Cantones de Totonicapán y la Alcaldía Indígena de Sololá volvieron a las calles. Esta vez no se movilizaron para respaldar al gobierno que ayudaron a posicionar, sino para exigir medidas concretas frente al encarecimiento de la vida y el impacto de la sequía en el campo.

Las autoridades indígenas expresaron su rechazo a la Ley del Agua, el alza de la canasta básica y de los combustibles. Y se opusieron a los subsidios estatales por considerar que benefician principalmente a las empresas distribuidoras.
Además, consideran insuficiente el subsidio aprobado por el Congreso para contener el precio de los combustibles, porque su principal demanda era eliminar impuestos que encarecen la gasolina y el diésel.


Su principal demanda respecto a los combustibles exigía la eliminación de los impuestos que encarecen la gasolina y el diésel.
Sin embargo, el Decreto 21-2026 aprobado el 9 de septiembre, destina Q2 mil 500 millones para subsidiar temporalmente los precios y fija referencias de Q39 por galón para gasolina regular y diésel, y Q41 para súper.



Aunque representantes indígenas reconocieron que las protestas obligaron a los diputados a atender el problema, señalaron que la medida no responde a su petición de fondo. Transportistas también continuaron las manifestaciones este 9 de septiembre para exigir, entre otras medidas, la eliminación del IVA aplicado a los combustible

A lo largo de la marcha que recorrió las calles del Centro Histórico, los manifestantes recalcaron su descontento con la consigna: “Nosotros te pusimos, nosotros te sacamos”.